TENEMOS LA RED REGIONAL PARA TU AGENDA DE RESPONSABILIDAD SOCIAL

En América Latina y el Caribe, cada comunidad es única, con necesidades que exigen un abordaje adaptado a cada realidad.

 

YMCA es la única organización que mejora la calidad de vida de miles de familias, a través de programas desarrollados para cada localidad y alineados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 (ODS) de las Naciones Unidas; garantizando comunidades más sostenibles, justas y equitativas, con énfasis en educación, salud y empleo. 

​Página en construcción. En breve podrás conocer las mejores prácticas de YMCA en la región.

BENEFICIOS DE ELEGIR A YMCA COMO SOCIO ESTRATÉGICO EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

ARRAIGO

Nuestras acciones son impulsadas por profesionales reconocidos como parte de cada comunidad.

ABORDAJE INTEGRAL

Nuestros programas se enfocan en soluciones que otorgan oportunidades de vida digna a las personas.

CAPACIDAD INSTALADA

Presentes en 396 comunidades a lo largo de toda la región con equipos profesionales que trabajan en red.

DIVERSIDAD

Acciones para todas las personas sin distinción de raza, credo, sexo u orientación sexual.

CIFRAS EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

POBLACIÓN

América Latina y el Caribe comprende 46 países y territorios con una población estimada en 2017 de 645,583,000 personas proyectándose llegar a 825,896,000 en 2050. Actualmente, el 79.8% de la población vive en zonas urbanas considerándose la región más urbanizada del planeta con una esperanza de vida al nacer promedio de 75.7 años (CEPAL 2017).

En este momento, la región alberga a la población de niños, niñas, adolescentes y jóvenes más grande de su historia y la segunda más grande del planeta después de África (BID 2015). 

 

Para el año 2036, se estima que el número de personas de 60 años y más superará por primera vez el de niños, niñas y adolescentes menores de 15 años; y seguirá creciendo hasta 2080 (CELADE 2018). 

 

En este contexto, las juventudes de América Latina y el Caribe afrontan múltiples problemas o desafíos acentuados por su condición de joven. Eventos coyunturales recientes como la crisis humanitaria de Venezuela y las caravanas migrantes centroamericanas también ponen a la migración en el centro de la agenda regional.

 

POBLACIÓN

América Latina y el Caribe comprende 46 países y territorios con una población estimada en 2017 de 645,583,000 personas proyectándose llegar a 825,896,000 en 2050. Actualmente, el 79.8% de la población vive en zonas urbanas considerándose la región más urbanizada del planeta con una esperanza de vida al nacer promedio de 75.7 años (CEPAL 2017).

En este momento, la región alberga a la población de niños, niñas, adolescentes y jóvenes más grande de su historia y la segunda más grande del planeta después de África (BID 2015). 

 

Para el año 2036, se estima que el número de personas de 60 años y más superará por primera vez el de niños, niñas y adolescentes menores de 15 años; y seguirá creciendo hasta 2080 (CELADE 2018). 

 

En este contexto, las juventudes de América Latina y el Caribe afrontan múltiples problemas o desafíos acentuados por su condición de joven. Eventos coyunturales recientes como la crisis humanitaria de Venezuela y las caravanas migrantes centroamericanas también ponen a la migración en el centro de la agenda regional.

POBREZA

América Latina y el Caribe sigue siendo la región más desigual del mundo: en el 2014, el 10% más rico tenía el 71% de la riqueza de la región (CELADE 2014).

 

El 46.7% de las niñas y niños entre 0 a 14 años vive en pobreza y el 16.9% en pobreza extrema; adicionalmente, el 32.7% de las y los jóvenes entre 15 y 24 años vive en pobreza y el 9.9% en pobreza extrema (CEPAL 2017). 

 

En 2013, uno de cada cinco menores de 15 años se encontraba en situación de indigencia (CEPAL 2015) y sólo 6 de cada 10 menores de cuatro años participa en programas educativos (OIT-CINTERFOR 2018). 

 

También es observable que las inequidades son mayores en ciertos grupos, como las mujeres jóvenes, los grupos indígenas, los afrodescendientes y las poblaciones rurales quienes tienen mayores dificultades para participar (CEPAL 2018). 

EDUCACIÓN

Un elevado porcentaje de los y las jóvenes están fuera del sistema educativo, lo que reduce sus oportunidades de mejorar sus condiciones de vida.

 

Aún cuando se han logrado avances en la materia, el 93% de las niñas y niños están matriculados en la educación primaria, sólo el 46.5% alcanza la educación terciaria (CEPAL 2015). Hoy en día, completar el nivel primario es insuficientes para situarse fuera de la pobreza. Entre los logros también se puede destacar que la tasa de alfabetización en jóvenes de entre 15 y 24 años ha alcanzado el 98.4% (CEPAL 2017).

Hoy en día, 22.7 millones de jóvenes entre 15 y 24 años no estudian ni trabajan, o no integran la población económicamente activa (Banco Mundial 2016), lo que contribuye a la desigualdad, la delincuencia, la violencia y frenar por completo las ventajas del dividendo demográfico de la región (Banco Mundial 2016). 

 

Los sistemas educativos fueron diseñados en el siglo XIX para cumplir los requisitos de la primera Revolución Industrial y los cambios vertiginosos en el área tecnológica y la economía de la información y el conocimiento generan un profundo impacto en el mundo del trabajo.

 

Cifras del Banco Interamericano de Desarrollo revelan que solo el 30% de las niñas y niños en tercer y cuarto grado tienen los conocimientos mínimos y las habilidades fundamentales requeridas en la era digital, como el dominio de las matemáticas (BID 2017).

 

EMPLEO

Sólo el 64.3% de la población económicamente activa en la región participa en la actividad económica con una tasa promedio de desempleo del 9% (CEPAL 2017). 135 millones de personas económicamente activas, el 47% de los trabajadores, participan en la economía informal

(OIT-CINTERFOR 2018).

El desempleo en jóvenes es mayor que en adultos y ha aumentado desde 2007, llegando a más del 13% en todo el mundo en 2017 y en el mismo año se situó en 18.3% en América Latina y el Caribe, el más alto en una década

(OIT-CINTERFOR 2018). 

 

En algunos países, la tasa de desocupación de las y los jóvenes triplica el porcentaje en adultos, así que colocar esta población en un empleo formal se ha convertido en uno de los principales desafíos para la región. Seis de cada 10 jóvenes solo encuentran empleo en condiciones de informalidad, sin prestaciones sociales y con bajos salarios (Vargas 2018). 

SALUD

Un niño muere cada 3 minutos en algún lugar de América Latina y el Caribe; el 50% muere antes de los 28 días de vida por partos prematuros, asfixias durante el parto e infecciones y el 60% muere antes del primer año principalmente por neumonía y diarrea (CEPAL 2015).

La tasa de fecundidad en adolescentes en la región es una de las más altas del planeta, solamente superada por los países del África subsahariana (CEPAL 2015). 1.6 millones de personas en América Latina y el Caribe viven con VIH; el Caribe es la segunda región con mayor prevalencia de VIH después de África subsahariana y el 53% son mujeres y niñas.

 

Solo cuatro países han alcanzado la meta universal de acceso a tratamiento antirretroviral para el VIH (CEPAL 2015). 360 millones de los habitantes en la región, el 58%, vive con sobrepeso convirtiéndose en la mayor amenaza nutricional de la región, que suma 3.6 millones de obesos cada año.

 

El aumento de la obesidad ha impactado de manera desproporcionada a las mujeres y niños. El 7.2% de los niños menores de 5 años en la región vive con sobrepeso.

 

MIGRACIÓN

Según la CEPAL, en América Latina y el Caribe se ha registrado una reducción de la migración a países fuera de la región y un incremento de los flujos intrarregionales (CEPAL 2015).

Antes de la crisis humanitaria en Venezuela, ya había 28.5 millones de latinoamericanos y caribeños residiendo en un país de la región distinto al de su nacimiento.

 

A finales de 2018, ya habían salido 3.4 millones de venezolanos de su país y se espera que en 2019 salgan otros 2 millones; la mayoría estableciéndose en países de la región (El País 2019). 

 

En Honduras, El Salvador y Guatemala las pandillas y cárteles de la droga han generado emergencias humanitarias equiparables a Siria, Libia e Irak obligando a miles de personas a dejar sus hogares y salir de sus países en busca de protección y un mejor porvenir (González 2015).

MEDIO AMBIENTE

Los efectos del cambio climático e inminentes crisis ambientales en la región afectan negativamente los medios de vida de las personas y obligan el desplazamiento de personas, particularmente los de la juventud debido a su mayor vulnerabilidad.

La región en su conjunto presenta una reducción del 9% de su proporción de superficie cubierta por bosques y mantiene una tendencia ascendente en cuanto a la emisión de dióxido de carbono (CEPAL 2015). En el 2015, tres eventos marcaron hitos positivos para mitigar el impacto ambiental.

 

La Encíclica Papal Laudato Si propone un redireccionamiento ético de la producción y el consumo y desafía a generar opciones sostenibles.

 

El acuerdo sobre cambio climático en la COP 21 busca mantener la temperatura mundial por debajo de 2o C. Y, finalmente, la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que busca responder a los desequilibrios ambientales, sociales, políticos, económicos, cívicos e institucionales del planeta a través de la colaboración con los sectores público, no gubernamental y privado.

 

GÉNERO

En 2013, las mujeres representaban menos del 25% de los miembros de los poderes del Estado. En el ámbito legislativo, prácticamente se ha triplicado el número de escaños ocupados por mujeres en los parlamentos nacionales siendo Cuba país con el mayor número de mujeres (45%) y Belice el parlamento con el menor número, tan solo el 3% (CEPAL 2015).

 

La estructura del mercado laboral y la participación laboral mantienen sus principales rasgos de inequidad. La proporción de mujeres entre los empleados remunerados es inferior a la de los hombres. Una de cada tres mujeres en el 2013 no lograba generar ingresos propios y una mujer ganaba sólo 87 dólares por cada 100 dólares que ganaba un hombre (CEPAL 2015).

 

El acceso de las mujeres a otros servicios básicos como la educación y la salud aún es significativamente inferior (CEPAL 2015).

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DE VIDA DE MILES DE PERSONAS